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Edades del Ateísmo, Parte III

Definicion y Defensa del Ateo Adulto(a)
Martes 27 de octubre de 2015 por Ambrose

Edades del Ateísmo


Parte III
Definición y Defensa del Ateo Adulto

Por James Luce

En Partes I y II ya examiné temas del Ateísmo relacionados con niños y adolescentes, en tiempos de relativa tranquilidad y sin responsabilidades adultas. En esta siguiente parte propongo examinar una lista de temas y obstáculos con los que Ateos adultos a menudo se encuentran en el hogar y en el mundo externo en estos días de “quejas y jefes.”

Como en el caso de Gaul, el Ateísmo se divide en tres partes
La única característica en común compartida por todos Ateos(as) es el conocimiento de que no existen, nunca han existido, dioses. Así como los Cristianos se dividen en Protestantes, Católicos, Evangelistas, etc., cada Ateo considera la vida de forma diferente. No existe una lista uniforme de problemas y retos que el Ateo debe afrontar. Sin embargo, para los objetivos de este artículo, voy a agrupar los Ateos en tres categorías distintas:
• Aquellos(as) que salieron de su armario de jóvenes y que nunca han interactuado con el mundo como una persona con fe religiosa[1]
• Aquellos(as) que todavía están dentro de su armario, cualquiera que sea su edad, en la que vieron la luz de la razón, y
• Que se convierten en Ateos(as) como adultos, causando sorpresa o disgusto a las personas en sus vidas.
Posiblemente el único problema en común en cada uno de estos grupos es que mucha gente que cree en lo divino también creen que los Ateos en general son personas inmorales, sin rumbo, irresponsables, y censurables. Esto no nos debe sorprender dado que a través de la historia ha habido creyentes que han opinado de la misma manera de personas de otras religiones. La Irlanda del Norte, el Medio Oriente, y Kashmir tienen muchos casos parecidos, aunque también el resto del mundo. En Europa y en los USA, la gente creyente tiende a ser cautelosa al expresar sus opiniones sobre personas con un dios de nombre diferente, y prefieren esquivar en vez de perseguir a personas con diferentes persuasiones religiosas. Sin embargo su actitud hacia Ateos(as) es frecuentemente menos tolerante. Someter al ridículo, culpabilidad, boicot, y el aislamiento de los que no creen en dios por parte de los creyentes es la norma generalmente. Después de todo, ¿cómo se puede confiar en alguien que no tiene una guía sagrada y normas morales escritas sobre piedra antigua?
Una experiencia personal reciente ilustra este punto de personas creyentes, inteligentes, y bien educadas que consciente o inconscientemente ver a personas Ateas como insensibles o siniestras, y que luego se sorprenden cuando se dan cuenta de su error. Un amigo mío hace poco envió un poema mío a sus amigos Cristianos, a petición suya, dirigido a la generación de jóvenes. Recibí un mensaje diciendo que mi poema era “esperanzador, agradable, y hermoso”, y que le había sorprendido el saber que de mi Ateísmo. Los Ateos frecuentemente son prejuzgados de esta manera, pero a menudo nosotros los Ateos no estamos enterados de esta forma de prejuzgar, hasta que nos despiden del trabajo, nos excluyen de una organización por nuestra falta de creencias religiosas.

Todavía dentro del Armario

Considero a estos Ateos como los más atormentados. Viviendo con una mentira crea una perturbadora y potente desarmonía cognitiva[2] , sentimientos de culpa por ser un hipócrita, y un sentido de traición al excluir a seres queridos de esa vida mental secreta.
Habiendo tenido la fortuna de contar con padres Cristianos (un padre Deistico, una madre Presbiteriana) que creían que sus hijos tenían derecho a escoger entre un dios o ninguno, nunca he sufrido personalmente esos tormentos que vienen por vivir en un armario, pero se por conversaciones con mis amigos y lectura de libros que la lista de tormentos es larga y dolorosa, como los siguientes:
• El enviar a tus hijos a la Escuela de Domingo donde serán indoctrinados acerca de un mundo peligroso y una cosmología absurda.
• Tener que explicar a tus hijos como es que dios creó en Universo en seis días, aun cuando su libro de ciencia dice que llego a requerir 14 Billones de años.
• No poder oponerse al uso de tu dinero de impuestos para usos religiosos como escenas de natividad, exhibiciones de los Diez Mandamientos, y el tener que escuchar a maestros(as) de “ciencia de la creación” en algunas escuelas controladas por el Gobierno.
• Estar de pie en la iglesia, con la cabeza agachada, recitando oraciones a un dios que tú sabes no existe, y mientras tanto manteniendo una cara piadosa.
• El donar dinero que tú sabes se utilizara para diseminar propaganda falsa, para construir estatuas a algún dios, y posiblemente hasta para pagar salarios a algunos pederastas.
• Escuchando a interminables, ignorantes, y fuera de contexto recitaciones por parte de amigos y vecinos sobre lo bueno y sabio del Judaísmo, Cristianismo, el Islam, y del Tao cuando nunca han leído el Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento, el Koran, o el Tao-Te-Ching.
• Escuchar a un ministro, cura, rabí, u otro líder religioso decir cosas tontas e imbéciles sobre el paraíso del “cielo” y la bondad de dios al arrebatar un ser querido para siempre.
• El no poder hablar franca y honestamente con tu esposa o compañera(o).
• Vivir contigo mismo con todo lo de arriba.
Afortunadamente, los Ateístas de armario tienen la solución en sus manos ya que en cualquier momento pueden declarar su falta de creencia en la existencia de un dios o dioses. Por otro lado, esta solución no siempre es atractiva ya que la principal causa del tormento es el temor de declarar tal cosa en público, incluido el impacto negativo que tal revelación pudiera tener en relaciones personales o profesionales.

Consecuencias del salir del Armario

Varios informes, como los de Margaret Downey, la fundadora de las Redes de Apoyo contra la Discriminación (Anti-Discrimination Support Network) han documentado las consecuencias del salir del armario: divorcio, disputas sobre la custodia de hijos(as), perdida de amigos, exclusión o expulsión de grupos sociales, pérdida de empleo, y hostigamiento social y físico hacia la persona Atea y miembros de su familia.
Ateístas en el armario deber determinar si el dolor de continuar dentro del armario es menos soportable que el de abrir la puerta, aun no conocido pero doloroso. Si tu esposo(a) o un amigo te rechaza porque tú rechazas la creencia en un dios entonces, posiblemente, esa relación no valía la pena mantener. Tan doloroso como es perder a tales personas, ¿qué tan tolerable es para ti el estar cerca de esas personas que no toleran tus creencias? Si tienes hijos, ellos por lo menos tendrán la oportunidad de conocer la realidad de tu persona.
Si pierdes tu trabajo, tal vez quieras considerar formular una denuncia. El abogado no tiene que ser un Ateo(a). Pero puedo decir basado en mi propia experiencia como un abogado de juicios que no hay nada tan divertido como tener a un testigo bajo juramento y escrutinio que te tira su Biblia y te acusa de ser el Anti-Cristo. Afortunadamente, pude esquivar el libro.
Además, las fuentes de estas consecuencias son externas, y como tales (con mucho esfuerzo en algunos casos) son tolerables y posiblemente hasta evitables, en comparación con la incesante tortura mental causada por vivir una doble y falsa vida. Nuestros cerebros están con nosotros 24 horas al día, en comparación con las personas intolerantes, hipócritas, y evangelistas que ocasionalmente nos confrontan.

Un tema común en todos los Ateos declarados: la Tolerancia
Los Ateos declarados tienen una espina en común con médicos
y abogados: las muchas preguntas que parientes y personas extrañas les hacen en reuniones sociales. A doctores y a abogados les piden consejo sobre cuestiones médicas o legales. Con los Ateos la gente busca un “dialogo” (i.e., para convertirnos a sus dioses), o engañarnos a hablar sobre la hostilidad de los Ateos (i.e., para confirmar sus propios perjuicios).[3]
Cómo salir adelante ante tales confrontaciones antagonistas es una preocupación de los Ateos porque cada uno de nosotros, queriendo o no, es un soldado en la Guerra contra la intolerancia y la aniquilación. El último auto-de-fe “oficial” en el que la Inquisición Española asesino a una persona por cuestionar la gracia de dios ocurrió hace 186 años solamente.[4] El Antiguo Testamento y el Koran incluyen amonestaciones expresas para matar a todos los no creyentes.[5]
En resumen, los Ateos están en una guerra constante de supervivencia. Nos confrontan unos 60.000 Cristianos Evangelistas en los USA, y muchos más en la comunidad global. Sí, es verdad, todavía nadie nos está disparando balas, pero en las últimas elecciones en los USA faltó un 2,3% del voto popular para elegir como presidente a Paul Ryan. No lograremos aceptación tratando de convertir al Ateísmo a la gente Americana que cree en dios. Nuestro mejor curso de acción estratégico es defender la libertad de creer –o no creer – como es garantizado por la Constitución de los USA.

Estas situaciones sociales de “dialogo o confrontación” entran en la categoría de firma de tolerancia, una palabra que desafortunadamente se ha convertido en un sinónimo de algo políticamente correcto, de adoración a la diversidad cultural, y el relativismo moral. En realidad, la tolerancia tiene que ver con aceptar el derecho de alguien a hacer cosas que no nos gustan y el derecho de ese alguien a creer en cosas que nosotros creemos son equivocadas. Pero estos derechos terminan en la punta de nuestras narices. Por ello digo que mientras las acciones de esas personas o sus creencias no me causan daño alguno, a mi familia y amigos, o a personas que no se pueden defender, vale. Por el contrario, si causan daño, entonces las tolerancias no nos deben prevenir en tomar acción. La tolerancia es activa, no es pasiva.
Cuando una persona te confronta para salvar tu alma hay dos reglas que puedes seguir y que pueden resultar en otra victoria para la razón y la tolerancia. En primer lugar no discutas números y, segundo, continua la conversación.
Mucha gente comprometida con una fe religiosa vienen armados con informes, encuestas, pseudo ciencia, y “lógica” para mantenerte en una postura defensiva durante horas. Ellos pueden “demostrar” que las personas Ateas están enfermas, tristes, propensas al suicidio, propensas a abusar de la esposa(o) e hijos, a la muerte prematura, y que son menos generosas que las personas que creen en dios.[6] Sí, tu puedes refutar esos argumentos.[7] Puedes identificar las faltas y errores en esas encuestas. También notar los “saltos de fe” hechos en esos informes. Todo esto solamente reforzará la creencia de que dios es real y que tú eres una persona ingrata. Ellos, por otro lado, no tendrán dificultad alaguna en atacar tus creencias porque su dios les dice que deben castigar a esas personas que blasfeman o niegan su existencia. En resumen, discutir números y estadísticas es inútil, no produce ningún beneficio.
La táctica más productiva es reconocer su derecho a creer en dios. Reconocer el hecho de que te consideran estar en un error mortal, bajo una ilusión o engaño, o en servidumbre al diablo. Entonces, sí, saca a relucir que la Constitución te da ese derecho. La mayoría de los ciudadanos Americanos prefieren no ser vistos como personas no patriotas, y generalmente estarán de acuerdo en ese punto. Habrás ganado un punto para los Ateos.
Sin embargo, si ellos insisten y tu consideras que no puedes escapar de esa situación, entonces es tácticamente necesario y permisible ir a la defensa, pero siempre haciéndoles preguntas acerca de sus escrituras o libros sagrados. Este enfoque puede ahorrarte complicaciones porque así no te metes en Ciencia de la Creación o en las 12 pruebas de la existencia de dios de Santo Tomas de Aquino, u otra teología. Simplemente diles que cómo ya has leído la Biblia (o el Koran, el Tao, otro) y que tienes algunas preguntas.[8] El libro de Génesis y de Job pueden proveer buena munición, como también lo hace cualquier página de las últimas dos terceras partes del Koran.[9] Para empezar, pregúntales porque se le culpa a Eva de comer del árbol de la sabiduría cuando todavía no había sido “creada” cuando dios le pide a Adán no hacer tal cosa. Puedes apuntar al hecho de que nada en Génesis sugiere, incluido dios, que Eva no coma del árbol.
Otra táctica muy efectiva y a imitar es la de Clarence Darrow en Los Ámbitos del Juicio del Mono (Scopes Monkey Trial). Ver también Inherit the Wind, donde el dialogo en la sala del juzgado ha sido tomado casi verbatum del discurso del propio Darrow. El caso es que finalmente la persona creyente se apartará, se ira callando, o empezará a hablar sin parar de manera patética. En cualquier caso, tú ganarás. La tolerancia es activa.

Un tema omitido

Este artículo, Parte III, a propósito discute un problema complejo que muchos Ateos deben afrontar algunas veces, especialmente a medida que entramos en años: dudas persistentes o recaídas. La última parte de esta serie, Parte IV, “Hasta que la muerte nos separe”, explora cómo y porque la fe religiosa trata de meterse debajo de la sabanas a medida que abordamos caídas y chascos en la vida.

References:
[1] The word “faith” is often used as though it means only spiritual belief, rather than simply as a noun meaning “complete trust in someone or something”. The distinction is important.
[2] Stanford social psychologist, Leon Festinger, developed the now accepted theory of cognitive dissonance. We all have a compelling need to have our beliefs be consistent and also that our behaviors are in conformity with our beliefs. Except with the truly pathological, telling a lie increases the heart-rate, elevates blood pressure, and releases unhealthy quantities of adrenaline and other hormones. Acting inconsistently with belief has an even greater impact, in that these same physiological stresses remain operative so long as we continue to create dissonance.

[3] Atheists also are baited and attacked in town hall meetings and other public venues. How to deal with these situations is beyond the scope of this series as they are part of the constitutional arena. That topic has been thoroughly discussed in other articles in American Atheist and elsewhere. However, many of the techniques and strategies suggested here are applicable in all situations.

[4] School teacher and Deist Cayetano Ripoll was garroted in Valencia, July 26, 1826 for teaching that god has had no active role in the universe since the creation. For comparative historical reference, the last witch murdered by any country in Europe was in 1811.
[5] e.g., Koranic Sutra 4.89 in reference to unbelievers… “Seize them and kill them wherever you find them.”
[6] See for example http://www.conservapedia.com/Atheism#Mayo_Clinic.2C_university_studies.2C
[7] See for example http://www.secularhumanism.org/library/fi/downey_24_4.htm
[8] It is best if you’ve armed yourself by having read The Bible of the World, edited by Robert O. Ballou, the Viking Press. It is usually out of print but can be found at most large used book stores. Here you will find the major portions of all the world’s religions. Chapter Four of my book, Chasing Davis, an Atheist’s Guide to Morality Using Logic and Science, also can provide you with dozens of missiles and arrows.

[9] Mohamed got more radical as his revelations progressed.

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